JOSEP LLUIS JOVE. MI PRESIDENTE. MI CAPITAN. MI AMIGO.

JOSEP LLUIS JOVE. MI PRESIDENTE. MI CAPITAN. MI AMIGO.

En memoria de JOSEP LLUIS JOVÉ. Un buen amigo. Un gran Presidente.  

Mascherano recibía en la selección argentina de futbol el sobrenombre de “el jefecito”.  

Cuando conocí a Jové como presidente, en mi etapa de director de Fira de Barcelona, desde el primer día, le reconocí como un “jefazo” sin atisbo de duda, ni discusión posible. Opinión compartida, seguro que también, por los directivos de la Fira en aquel momento.  

Además de jefe durante 6 años acabó siendo un amigo. Mi amigo. Todo un honor para mí.  

Periódicamente nos citábamos a cenar y hablábamos de política, de economía y, naturalmente, de la vida.  

Invariablemente siempre le agradecí que me dedicara un tiempo para compartir opiniones y, su respuesta era todo lo contrario, manifestarme su gratitud por compartir tiempo con él.  

Todo un orgullo.! 

Así era Jové. Y así lo recuerdo con mucho cariño.  

Sabia mandar y tenía sensibilidad para la relación personal, virtudes que hicieron de Jové una persona extraordinaria y, para mí, un referente profesional de lo que significa ser líder en una organización.  

Jové combinaba la firmeza, a veces incluso dura, con la más exquisita sensibilidad en el trato y solía hacerlo siempre en su justa medida. Sin duda, la relación con altos directivos de Aguas de Barcelona le exigía firmeza en sus decisiones.   

Para Fira de Barcelona esta forma de resolver situaciones, en una coyuntura que fue muy difícil y compleja, dió un resultado muy fructífero y espectacular.  

Recuerdo especialmente dos anécdotas que explican el carácter de Josep Lluís. La primera como consecuencia de la pugna mediática y política en Catalunya, de sectores económicos de la Cambra de Comerç de Barcelona, y del propio gobierno de la Generalitat, críticos respecto a la Fira, utilizando la naciente IFEMA como si fuera la primera feria de España.   

Jové tomó la decisión de convocar una rueda de prensa en Madrid para explicar, con todo lujo de detalles una serie de datos incuestionables que explicaban que Barcelona, a pesar de las ayudas que recibía IFEMA, continuaba siendo la principal y más importante feria española.  

Tiene mérito ir a casa del adversario a explicar tus argumentos y cambiar la percepción de los creadores de opinión atendiendo todas las preguntas que se le formularon, con números en la mano.  

Jové se sentía muy orgulloso de esta valiente y atrevida iniciativa que juntos compartimos.  

La otra anécdota tiene que ver con el uso del catalán en Fira de Barcelona.  

Recuerdo que, en una edición del salón Graphispag, el president Pujol se refirió a la necesidad de catalanizar el nombre de los salones. Jové, a mi lado, con sorna, le dijo, textualmente: “President, no se preocupe. Para la próxima edición, Graphispag se llamará Graphispag.”  

Estas dos anécdotas expresan como era Jové. Un profesional celoso de su trabajo y contundente en la defesa de sus responsabilidades.  

Siento mucho su muerte, la muerte de un amigo, y he querido expresar en público lo que otros muchos ejecutivos que conocieron a Jové han sentido en el momento de su fallecimiento sobre su calidad profesional y humana. Un jefe Irrepetible.  

Un auténtico Jefazo. Gracias Presidente. 

Deja una respuesta